Dra. Gisela Grossi: “Me sentí muy agradecida al saber, en primera persona, que existen organizaciones que nos hacen el paso por la universidad un poco menos complicado”

gisela_-_copia.jpgDesde los 12 años tuvo claro que quería ser pediatra y desde entonces no ha cesado en su intento de conseguirlo. La Dra. Gisela Grossi se encuentra preparándose el examen MIR para optar a la residencia de pediatría, tras finalizar su carrera de Medicina gracias a que recibió una de las becas que ofrecen la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) y la Fundación Mutual Médica (FMM) para estudiantes que lo necesitan.

Usted ha recibido una de las becas que ofrecen la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) y la Fundación Mutual Médica (FMM). ¿De qué forma ha conocido estas ayudas?

- Sí, supe de la existencia de estas becas gracias al delegado de clase, que mandó el enlace con toda la información al grupo de WhatsApp.

¿Cómo valora la existencia de estas becas?

- Son una gran ayuda para las personas que no pudieron beneficiarse de la beca general que ofrece el estado. En mi caso, pude beneficiarme de esta becas todos los años, excepto en quinto curso: aún cumpliendo con los requisitos económicos, se me denegó la beca general por dos asignaturas que tuve que repetir del curso anterior.

Y, en su caso, ¿de qué forma ha repercutido sobre su formación el hecho de haber recibido una prestación de estas características?

- Empecé el quinto año de medicina sabiendo que ese año no me concederían la beca, con dos asignaturas de más y, lógicamente, menos tiempo disponible para trabajar. La prestación concedida por la FPSOMC me permitió pasar los pocos meses que quedaban de curso más tranquila en el aspecto económico y a la vez académico; al final terminé aprobando todas las asignaturas.

¿Y qué sensaciones le genera haber recibido una de estas prestaciones?

- La carrera de medicina requiere seis años de dedicación a tiempo completo. Me sentí muy agradecida al saber y comprobar en primera persona que existen organizaciones que trabajan para apoyarnos y hacernos el paso por la universidad un poco menos complicado de lo que ya es si hablamos únicamente del tiempo dedicado al estudio.

¿Conoce las ayudas y el trabajo que desarrolla esta fundación solidaria con los propios médicos? ¿Qué opina de su labor y su preocupación por el futuro de la profesión?

- Sí, desde el año pasado. Creo que se está realizando un trabajo social fundamental intentando garantizar un apoyo en ciertas situaciones en que el trabajador o estudiante puede verse desamparado en cierto modo. En mi opinión, este apoyo contribuye la continuación del desarrollo profesional y, en parte, a la mejora en la calidad de vida de los trabajadores o estudiantes.

¿Cuáles son los mayores problemas a los que se enfrenta un estudiante de Medicina?

- Pienso que la mayor dificultad de la carrera es el gran volumen de temario y, por ende, la cantidad de horas dedicadas al estudio. Otro de los problemas es el riesgo de descuidar nuestra salud mental, sin ser conscientes de ello, especialmente durante las épocas de exámenes o entregas de trabajos y portafolios de prácticas, que es prácticamente siempre.

¿Por qué decidió a estudiar Medicina?

- A los 12 años anuncié a mi familia que quería ser pediatra, y ahora al terminar la carrera sigue siendo así. Por suerte, lo he tenido bastante claro desde pequeña y, sin duda, tanto mi pediatra como mis profesores de biología de la secundaria fueron una gran inspiración que me llevó a elegir este camino.

¿Qué planes de futuro tiene ante el actual panorama de la Sanidad y la crisis sanitaria causada por la COVID-19?

- Actualmente estoy opositando para la próxima convocatoria del examen MIR. Mi objetivo sigue siendo el mismo: formarme en pediatría. Y, lo más seguro, tener hijos durante el período de residencia, aunque soy consciente de que no será para nada fácil, y mas teniendo en cuenta las duras condiciones laborales a las que se enfrentan los médicos en formación especializada en España.