Doctores Miguel Carrasco y Miguel Díaz, dos ejemplos de la solidaridad de la Fundación

Miguel Diaz FPSOMC.jpgDentro del amplio catálogo de prestaciones que la Fundación para la Protección Social de la OMC (FPSOMC) pone a disposición del médico y sus familias, una de las más representativas son las educacionales. Destinadas a todos aquellos huérfanos de médico colegiado, intentan suplir las carencias en las que se pueden llegar a ver las familias ante esta difícil situación. En 2016, se han concedido 1.914 prestaciones educacionales, como las que en su momento disfrutaron los doctores Miguel Carrasco y Miguel Díaz, dos beneficiarios de la Fundación que comparten mucho más además del nombre. Estos dos beneficiarios, huérfanos de médico, han podido estudiar la carrera de Medicina con el apoyo de la FPSOMC mediante sus prestaciones educacionales.

Y es que estas dos historias, que guardan similitudes en sus circunstancias, son claros ejemplos de la labor de solidaridad de la Fundación. 
 
En el caso del Dr. Miguel Carrasco, el año 2013, durante su quinto curso, su padre falleció. Como él mismo define “fue una buena ayuda para los estudios” ya que le permitió emprender los últimos compases de su formación. El propio beneficiario califica esta aportación como “muy generosa” y muy útil “en un momento difícil”.
 
Preguntado sobre el proceso, el Dr. Carrasco nos explica lo “fácil y sencillo que fue” y acaba describiendo la labor de la Fundación como “positiva y excelente”.
 
El Dr. Miguel Díaz, por su parte, nos detalla en primera persona como llegó hasta la Fundación. “Mi caso es muy bonito. Mi padre era médico internista colegiado en Málaga. Estuvo enfermo. Falleció lamentablemente de un cáncer de pulmón a una edad muy joven. Mi madre se quedó viuda con cuatro hijos que teníamos de 7 a 19 años”. 
 
Sobre las dificultades que pasan las familias en esos instantes, recuerda: “En aquellos tiempos muchas mujeres se dedicaban a ser amas de casa, como era nuestro caso. Una profesión muy ingrata, muy poco reconocida pero fundamental para el desarrollo de una familia. Y nos vimos sin ningún sustento económico con la pérdida de mi padre. Gracias a la Fundación, y a su ayuda, pudimos estudiar los cuatro hermanos que nos quedamos huérfano de médico”.
 
Para este beneficiario, la labor de la Fundación sale del propio espíritu de la profesión médica, a la que él mismo –al igual que ya hiciera su padre– se dedica. “Es una justificación más del sentido de estar colegiado y aportar a la Fundación a través del Colegio. Los médicos tenemos que ser solidarios. Haciendo una interpretación libre del juramento hipocrático, que dice que tenemos que tratar a los Maestros y su familia como si fuesen propios, debemos apoyar a esos médicos que lo están pasando mal y a su entorno”.
 
Por último, al ser preguntado sobre qué habría pasado en su caso de no haber existido la Fundación, nuestro beneficiario no duda. “Si no existiese la Fundación, y sin la labor de nuestra madre, difícilmente podríamos haber estudiado mis hermanos y yo. Es imposible pensarlo. La labor de la Fundación es fundamental. Y si tuviese que definirla en una palabra diría orgullo”.
 
Para más información sobre el catálogo de prestaciones educacionales de la Fundación para la Protección social, puedes consultarlas haciendo click aquí, escribiendo a fundacion@fphomc.es o contactando a través del 91 431 77 80.