FPSOMC y CESM se comprometen a la formación de delegados sindicales para detectar adicciones o problemas de salud mental

fpsomc_cesm.jpgLa Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC) y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) firmaron un convenio de colaboración que tiene como principal objetivo promover el ejercicio de la solidaridad y ayuda entre colectivos médicos colegiados, mediante la formación de delegados sindicales en el abordaje del problema y establecer circuitos de detección de profesionales afectados.

El Dr. Serafín Romero, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), señaló que este acuerdo “demuestra el compromiso del sindicato por ayudar al médico y ofrecer la mejor asistencia a los pacientes”.  Por este motivo, subrayó la importancia de que “los delegados sindicales de todo el territorio sean agentes activos para detectar a los compañeros con problemas, antes de que vaya a más, porque son muy sensibles a la realidad diaria”.

Añadió que se elaborarán protocolos para la captación de entrada en el programa y junto a la Fundación para la Formación de la OMC “plantearemos un programa formativo específico para los delegados sindicales para el abordaje de esta situación”. 

Gabriel del Pozo, vicesecretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), puso en valor esta colaboración que “viene de lejos en otros asuntos, especialmente en el Foro de la Profesión Médica”. Del Pozo manifestó que desde el sindicato buscan “las mejores condiciones para el desarrollo de la actividad laboral y de protección de la atención al ciudadano”.

Con esta iniciativa se pretende “el abordaje de los problemas de los profesionales y que podamos ser proactivos en la implantación del programa en un porcentaje más elevado, porque lo que nos diferencia del resto de profesiones es que nosotros ponemos los medios para que no repercuta en la sociedad”.

Este convenio tiene como finalidad la colaboración entre las organizaciones en la detección de los médicos colegiados que en el ejercicio de su profesión padezcan problemas de salud mental y/o adicciones, y en el acceso de los recursos que garanticen una atención a los mismos como el Programa de Atención al Médico Enfermo (PAIME), para facilitarles tras el tratamiento su retorno a la actividad laboral habitual.