Noticias

Enric Llavayol: “Los médicos tienden a priorizar el cuidado de los demás antes que el suyo propio y esto puede repercutir en su propia salud mental”

Enric Llavayol, psicólogo Clínico del PAIMM de Cataluña, participa en el IX Congreso Nacional del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) y III Encuentro Latinoamericano para abordar Cartera de Servicios del PAIME; capacidad de respuesta ante las nuevas necesidades”. En esta entrevista para “MédicosyPacientes”, señala que “los médicos tienden a priorizar el cuidado de los demás antes que el suyo propio y esto puede repercutir en su propia salud mental”

Madrid  medicosypacientes.com/ Sara Guardón

Esta novena edición del Congreso Nacional del PAIME tendrá lugar en Cádiz los días 4 y 5 de noviembre para abordar los principales retos en salud mental de la profesión médica. Este evento es organizado por la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC) junto al Colegio de Médicos de Cádiz bajo el lema “Cuidando de ti, cuidando de todos”.

-Ante la pandemia de COVID-19. ¿Cuál ha sido la capacidad de respuesta del PAIMM ante las nuevas necesidades?

La pandemia por COVID-19 ha supuesto uno de los mayores retos que la sociedad está teniendo que afrontar en los últimos años.

Las estructuras sanitarias se han visto tensionadas hasta límites extremos y, por consiguiente, la mayoría de los profesionales que trabajan en ellas.

El PAIMM, como los otros programas de los colegios profesionales que conforman el patronato de la Fundación Galatea, ha mantenido la atención de aquellos profesionales que ya eran atendidos hasta ese momento, teniendo en cuenta que la situación pandémica podía empeorar su evolución. Para ello, la atención telemática ha sido de gran ayuda. Además, se ha intensificado la intervención en los casos que estaban expuestos a circunstancias más adversas o que tenían más riesgo de empeorar psíquicamente por su trastorno mental de base.

A la vez se han activado, nuevos recursos para que todos los sanitarios que lo necesitaran pudieran acceder a un recurso de apoyo emocional (telesoporte Galatea) que les ayudara a transitar esta situación de aversidad.

- ¿En qué medida se ha demostrado la necesidad de este programa? ¿Ha sabido adaptarse a los retos?

La pandemia ha afectado, está afectando y afectará a muchas áreas de nuestra sociedad. Se puede plantear como una crisis a muchos niveles pero, desde el principio, sobresale su impacto en el ámbito de la salud, tanto a nivel poblacional como en los sistemas de atención sanitaria.

En esta situación, se ha confirmado algo que ya conocíamos quienes nos dedicamos a cuidar a los profesionales de la Medicina y de otras disciplinas de la salud. Estos profesionales tienden a priorizar el cuidado de los demás antes que el suyo propio y esto puede acabar teniendo repercusiones negativas en su propia salud, máxime en circunstancias de alta exigencia emocional como las vividas y también teniendo en cuenta que, al mantenerse a largo plazo, han provocado un notable desgaste emocional.

Por esta razón, ahora más que nunca resulta crucial que los programas de ayuda a los profesionales dispongan de una financiación estable y que este aspecto resulte prioritario en los planes de las consejerías de salud, no sólo en el corto plazo sino a medio y largo plazo.

En concreto, en la Clínica Galatea, después de analizar qué había ocurrido en países donde el COVID-19 había impactado antes que el nuestro, nos planteamos tres líneas de actuación. La primera fue crear un plan de contingencia para seguir atendiendo a los pacientes en seguimiento en las tres unidades asistenciales de la Clínica Galatea (consultas externas, hospital de día y unidad de hospitalización).

La segunda diseñar un plan de actuación para dar respuesta a un posible aumento de la demanda como consecuencia de las repercusiones de la situación de pandemia.

Y, en tercer lugar, y no menos importante, crear un recurso de respuesta rápida para aquellos profesionales afectados directamente por las consecuencias emocionales de la alta exigencia de hacer frente a los efectos de la COVID-19. Esta última acción, puesta en marcha y coordinada, directamente, desde la Fundación Galatea.

Desde la Fundación Galatea, también se han activado programas de intervención en equipos profesionales. Ya que en los estudios realizados durante los primeros meses de la pandemia se evidenció que un buen clima en el equipo contribuye a un mejor estado emocional y una mejor salud mental de los profesionales que lo componen.

Como ha sucedido en otros recursos asistenciales, fue necesaria una adaptación inmediata ante una situación totalmente desconocida. Pero, a día de hoy, podemos decir que el esfuerzo realizado ha tenido resultados favorables y nos ha permitido garantizar la prestación de una actividad asistencial de calidad durante este tiempo excepcional.

- ¿Cómo ha sido en Cataluña?

En Catalunya, el escenario de la pandemia ha sido duro, al igual que en otras comunidades autónomas. La pandemia ha puesto a prueba al sistema sanitario y se ha podido hacer frente a una situación tan fuera de lo común gracias a la sobre-implicación y sacrificio de miles de profesionales que, en ocasiones, especialmente al principio de la pandemia, llegaron a poner su vida en peligro debido a la falta de recursos y medidas de protección, muchas veces, además de hacer renuncias a nivel familiar y personal.

Seguramente ya ha llegado el momento de reflexionar si las administraciones estuvieron a la misma altura a la que estuvieron estos profesionales. Más allá de un ejercicio crítico, cabe plantear la necesidad de cuidar a los profesionales no sólo como un deber moral sino como un requisito que contribuirá a la calidad de su quehacer.

- ¿Cómo ha sido el impacto de la COVID-19 sobre la salud mental de los médicos y sanitarios?

Seguramente, aún es pronto para valorar el impacto global que la COVID_19 ha tenido sobre estos profesionales, al igual que los es para valorar cual ha tenido en otros colectivos profesionales o sociales. Sí se sabe que en las fases iniciales prevalecían los síntomas de ansiedad y posteriormente se ha acentuado el agotamiento. Las estimaciones apuntan a un aumento de la prevalencia de todos los trastornos mentales, especialmente, de la esfera ansiosa y depresiva, riesgo mayor entre aquellos que fueran más vulnerables (por ejemplo, por padecer trastornos mentales previamente). Este aumento de la prevalencia no sólo se preveía en las fases más iniciales de la COVID-19 sino a medio y largo plazo.

Al inicio de la pandemia, la ansiedad, el miedo al propio contagio o al de las personas del entorno, la incertidumbre ante lo desconocido fue dando paso al agotamiento, tanto físico como emocional. La presión, las condiciones de trabajo que imponían las medidas de seguridad, la falta de contacto con los pacientes generó un estado en el que podía resultar muy difícil el pararse para ocuparse de uno mismo.

Los cuadros de ansiedad y los síntomas depresivos estaban presentes pero muchas veces, resultaba muy difícil identificarlos a quien los estaba padeciendo.

En este sentido aquellos que ya estaban recibiendo algún tipo de ayuda les resulto más fácil compartirlos y recibir soporte.

Con el tiempo, las emociones iniciales fueron dando paso a otras como la frustración y la rabia al ver que una parte de la población descuidaba las medidas básicas de protección global mientras la UCIs se volvían a llenar de enfermos. Paulatinamente fue acentuándose el desgaste emocional.

En la Clínica Galatea el motivo de demanda se ha mantenido similar la demanda la mayoría de los trastornos, aunque si que hemos constatado un aumento de los trastornos adaptativos y de ansiedad.

- ¿Cuáles son las principales causas del ingreso de los médicos en este programa en Cataluña?

A lo largo e los veintitrés años del PAIMM el motivo de demanda por problemas relacionados con el consumo de sustancias se ha mantenido estable y ha habido un incremento constante de las demanda de tratamiento por otros trastornos psiquiátricos.

El alcohol es la sustancia más prevalente en los trastornos por uso de sustancia y los cuadros adaptativos, junto a los trastornos afectivos,  en los trastornos mentales no relacionados con las adicciones.

Esta tendencia empezó a observarse en la demanda global en del programa y ha seguido el mismo curso en el motivo de ingreso en la unidad de internamiento.

No obstante, se sigue prestando especial atención a las conductas adictivas ya estas son la que pueden suponer un mayor riesgo en la praxis de estos profesionales.

- ¿Qué espera de la celebración de este Congreso?

Estos encuentros nos enriquecen, el hecho de compartir experiencia y poner en común planes y estrategias es imprescindible para poder mejorar en nuestro trabajo diario y ayudar a nuestros pacientes. Más aún en las actuales circunstancias.

Si la literatura científica nos informa de que cabe esperar un aumento de la prevalencia de trastornos mentales, especialmente trastornos afectivos, ansiosos y adictivos, entre los médicos durante y tras la pandemia, esperamos que se tenga en cuenta la posibilidad, desde los PAIMEs de cada Comunidad Autónoma, de contar con la experiencia de la Clínica Galatea a la hora de atender a los médicos con trastornos mentales que puedan necesitar un ingreso.

En concreto, nos preocupa especialmente el aumento de prevalencia de las adicciones, que es el terreno en el que tenemos más experiencia. Si hemos hablado de que a los médicos les cuesta pedir  ayuda al presentar cualquier trastorno mental, esta tendencia es más acusada aún cuando hay trastornos mentales graves, entre ellos las adicciones. En estos casos, es clave poder hacer un abordaje intensivo inicial y un seguimiento estrecho posterior. La Clínica Galatea, en este sentido, es una garantía en el abordaje integral de este tipo de trastornos.   

Pie de foto: Enric Llavayol